Para quien esté leyendo este manga, recomiendo fuertemente que pare ahora mismo. Puede haber empezado como una mezcla de Ijiranaide, Nagatoro-san con Karakai Jouzu no Takagi-san, pero a partir de aquí todo va a cambiar. El autor no va a conservar la pureza de ella, Sasha-chan va a convertirse en una completa zorra. El manga se va a transformar en algo completamente diferente de lo que fue en estos primeros 29 capítulos. Entonces aquí queda el aviso de alguien que leyó el resto y se traumatizó por completo. Me equivoqué, pensé que las barbaridades que Sasha-chan decía eran solo una forma de acercarse al protagonista que le gustaba el hentai, pero ella realmente hace todo lo que dice y todo lo que da a entender que hace.