Quizás la amiga estaba siendo hipócrita, o tal vez fue corrompida. Puede que estuviera sacrificándose por el bien de ambas, o simplemente cedió en un momento de debilidad. Probablemente nunca lo sabremos, ya que no parece que la autora tenga intención de explicarlo.
Pero, en general, el capítulo es efectivamente una crítica a la industria del entretenimiento. Queda por ver si el tono crítico continuará o si volverá la romantización del AV.