El comienzo es intrigante, ya que explora los pensamientos de Amira tras perder su magia. ¿Qué sucede cuando alguien cuya existencia gira en torno a la energía mística pierde aquello que la hace especial? Naturalmente, la depresión se manifiesta a través de pensamientos sofocantes y pesimistas.
Retomando la propuesta que Lilicena le hizo a Amira en el capítulo anterior, percibo la habilidad del autor para construir su mundo mediante pequeñas dosis de información. Esta exposición casual evita que la lectura la sienta pesada, permitiendo conocer de primera mano la Academia de Hechicería Kisaro y el uso de la magia de vuelo. Además, destaca la importancia de los bastones y sus materiales para las diversas razas: hadas, gigantes, avianos y... ¿slimes y duendes? Esto sugiere que todas estas criaturas son seres pensantes que forman parte de una sociedad organizada; de lo contrario, no se explicaría tal introducción.
La voluntad de Amira es auténtica: desea experimentar el cambio y abandonar la zona de peligro emocional causada por su depresión. Buscando tomar las riendas de su vida tras perder su magia, anhelando descubrir qué le depara el futuro. Me pregunto si habrá aprendido lo suficiente de Gen, el enano fabricante de bastones, como para ser capaz de forjar el suyo propio.
Gracias por el capitulo, Faelivrin Scans. Besitos en el asterisco smoch, smoch 💋 💋 💋